Escribo esto como una opinión a la entrada del blog del Equipo de Revisión de Plugins de WordPress del 10 de septiembre. En ella, señalan que hay plugins en el directorio que instalan otros plugins en el sitio del usuario. En mis comentarios, voy a tomar como ejemplo un plugin llamado «Redirection for Contact Form 7» (me voy a referir a él como «wpcf7-redirect» a partir de ahora), revisar de cerca dónde están los problemas y dar mi opinión.
Problemas en wpcf7-redirect
El plugin wpcf7-redirect funciona como una extensión para Contact Form 7. Originalmente, se creó con un único propósito: redirigir al usuario del formulario a otra página. Pero la propiedad ha cambiado varias veces y los nuevos dueños han arruinado su simplicidad, convirtiéndolo en un catálogo de módulos de pago.
Esta es una captura de pantalla del escritorio de wpcf7-redirect:

Primero, mira la barra lateral. El menú «Contacto» y sus tres primeros submenús los crea Contact Form 7. Los demás submenús los añade wpcf7-redirect. ¿Puedes distinguirlos? Mucha gente puede pensar que todo lo que está bajo «Contacto» es parte de Contact Form 7.
Después, fíjate en la parte superior de la pantalla. Allí aparece un banner de promoción. El problema es que ese banner se mete, literalmente, en todas las páginas. Esto no es más que un abuso de las notificaciones.
Por último, en la parte principal de la pantalla hay un montón de botones que dicen «Get Addon», pero en ningún sitio explican qué significan esos botones.
Conclusión
Claramente, wpcf7-redirect intenta camuflarse como si fuera parte de Contact Form 7 y confundir a los usuarios para que compren módulos de pago. Las directrices del directorio de plugins deberían prohibir explícitamente este tipo de abuso.
El uso de marcas registradas es otra preocupación. Las guías actuales permiten que un plugin use la marca de otro siempre que no empiece con ella. Así que «Redirection for Contact Form 7» no viola la regla. Sin embargo, está claro que este nombre confunde a los usuarios de Contact Form 7. Se deberían aplicar reglas más estrictas sobre el uso de marcas, sobre todo si se trata de un plugin comercial.